El evangelio de Judas

Evangelio de Judas

Evangelio de Judas

La historia siempre nos ha hecho creer que el apóstol Judas Iscariote fue un traidor debido a que entregó a Jesús a las autoridades, pero con el paso del tiempo todo ha ido cambiando, creándose un halo de misterio y contradicciones sobre este personaje histórico. Para ver el inicio de estos cambios no hay que remontarse demasiado atrás en el tiempo, tan solo hasta los años setenta del pasado siglo XX, donde un campesino encontró lo que parecía un códice, el cual había pasado unos 1.700 años escondido en el interior de una tumba o en una cueva a orillas del Nilo.

Este códice contenía un fragmento del Evangelio de Judas, algo que los expertos aunque conocían de su existencia, creían desaparecido. En este objeto la figura de Judas queda totalmente desligada a lo que la historia nos ha hecho pensar dado que se puede leer que fue el propio Jesús quien pidió a su amigo y discípulo Judas que fuese entregado a las autoridades.

Este códice pasó a manos de un anticuario egipcio, quien pedía un elevado precio por ellos pero que nunca pudo vender. No fue hasta el año 2001 cuando la Fundación Maecenas adquirió estos documentos y contrató nada más y nada menos que los servicios de la Sociedad National Geographic para que estudiasen, difundiesen y restaurasen el Evangelio de Judas.

Desde esta sociedad encargaron un estudio en profundidad usando técnicas de paleografía, análisis de tinta y la datación por radiocarbono para verificar que realmente no se trataba de ninguna falsificación. Finalmente, aunque no se pudo demostrar que era el original, sí se pudo demostrar que no se trataba de ninguna falsificación.

El beso de Judas

El beso de Judas

Tras muchos siglos sin ver la luz, nos permite tener una visión diferente tanto de Jesús de Nazaret como de Judas Iscariote, algo completamente diferente a la que nos transmiten los Evangelios del Nuevo Testamento. Esta obra se inscribe en la más pura tradición gnóstica, una de las diferentes sectas existentes en el momento de la fundación del cristianismo y que se caracterizan por su difícil comprensión, pero que aseguran que Judas no fue un traidor sino un fiel amigo de Jesús y quien tuvo la labor de iniciar su Pasión.

Está escrito en lengua copta y se data aproximadamente del año 300d.C aunque era mencionado ya en los conocidos escritos de Irineo, obispo de Lyon, allá por el año 180d.C donde se podía leer acerca de los gnósticos que produjeron diferentes historias completamente ficticias de la clase del Evangelio de Judas, algo que siembra más dudas aún, ya no sobre si es una falsificación o no, algo que está demostrado que no lo es, sino porque nos asalta una pregunta: en caso de ser falsa esta historia ¿con qué fin se hizo?

En esta obra llamada Adversus haerenses (Contra las herejías) se puede leer algo como: “y dicen que Judas el traidor conoció estas cosas y que solamente por haber conocido antes que los otros la verdad, consumó el misterio de la traición. Por él dicen, además, que fueron disueltas todas las cosas, celestiales y terrenas. Y aducen una ficción de este estilo, dándole por nombre Evangelio de Judas. Siendo así las cosas, dan muestras de vanidad, ignorancia y atrevimiento, aquellos que destrozan la forma del Evangelio, y que o aumentan o disminuyen el número de los Evangelios: algunos lo hacen para presumir de haber encontrado algo más de la verdad, otros para condenar las Economías de Dios”.

La obra revela que fue el propio Jesús quien pidió a Judas que lo entregase a las autoridades y que esto era indispensable para lograr su plan. En el Evangelio de Judas lo dice claramente: “Tú los sobrepasarás a todos. Tú sacrificarás al hombre que me recubrió”. Esto contradice frontalmente la imagen que desde la Biblia se nos da sobre Judas, especialmente en Mateos 26:47, Lucas 22:47 y en Marcos 14:44. Además de negar la veracidad de este documento, ¿cuál será la opinión exacta de la iglesia?

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  1. Gonzalo Calderón

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