El misterioso libro Necronomicón

Necronomicón

Necronomicón

Los libros han sido durante siglos una de las mejores formas de comunicación, de transmitir información a generaciones venideras, pero también para anotar algo que no se quiere olvidar o que quiere ser ocultado para ser compartido por unos pocos.

No hace falta que un libro tenga muchos siglos de antigüedad para que tenga valor o pueda despertar el interés de personas de todo el mundo como es el Necronomicón, conocido también como el Libro de los Nombres Muertos o directamente el Libro de los Muertos.

Este grimorio ficticio fue escrito por H.P Lovecraft y es un libro de magia ritual y saberes arcanos donde se dice que su lectura provoca una completa locura y la muerte. En sus páginas se pueden hallar fórmulas que se pierden en la nebulosa del tiempo así como el conocimiento para contactar con entidades fuera de nuestro plano astral, sobre todo con entidades de gran poder como los Antiguos.

El Necronomicón se divide en cuatro libros:

  • Libro I. Tiene 42 capítulos y se nos cuentan las grandezas de los primigenios y sus legiones así como la grandeza y esplendor de los Dioses.
  • Libro II. Cuenta con 18 capítulos y nos habla de lo que sucedió en lo que el libro define como “año de la muerte” y también habla de Nvarlathoten, un dios primordial.
  • Libro III. Tiene 36 capítulos y nos habla sobre la magia, rituales y secretos.
  • Libro IV. En este libro se habla de lo escrito en el Libro del Destino, que revela lo que ocurrirá en la sagrada Orden.

 

En el libro se dice que el Necronomicón fue escrito por el árabe loco Abdul Alhazred antes de su misteriosa muerte en el año 738 d.C. Lovecraft creó este personaje para darle la autoría del libro en la ficción. En esa ficción, los manuscritos originales se trascribieron y se pasaron a limpio para ser publicados bajo el título de Kitab Al-Azif, donde se incluían diferentes conjuros y poderosas revelaciones que Alhazred habría recibido durante su etapa de meditación en el desierto gracias a misteriosos seres de otro mundo.

Doscientos años más tarde, alrededor del año 950 d.C, este libro fue traducido al griego por Theodorus Philetas y fue cuando por primera vez se le dio el título de Necronomicón, libro que no tardaría en ser prohibido.

En el año 1228 , un médico y anticuario danés llamado Olaus Wormius, conocido por Ole Worm, encontró una edición del libro escrita en latín, la cual también fue prohibida por el Papa Gregorio IX, donde por su orden, todos los ejemplares de este libro que se requisaran deberían ser quemados o destruidos en su totalidad.

Tuvo su propia versión en inglés gracias a un místico llamado John Dee, quien la escribió en el año 1600, pero no vio la luz hasta años después de su muerte, exactamente hasta el año 1651, año en el que la obra fue publicada por Meric Casaubon.

Alazife es la versión del Necronomicón en español y se publicó alrededor del año 1300 en la ciudad española de León. La versión está escrita en castellano antiguo y no se sabe quién la escribió, pero parece que fue traducida mediante diversos manuscritos requisados al rey Abderramán I.

Hoy en día apenas quedan algunos ejemplares del Necronomicón y se guardan en diferentes puntos del mundo como la Universidad de Buenos Aires, la Universidad de Miskatonic de Arkham, el Museo Británico, el Archivo General de Simancas en Valladolid o la Biblioteca Nacional de París entre otros.

Este libro está considerado como un ejemplar muy codiciado y por el que seguramente algún coleccionista podría pagar una elevada cifra de dinero en caso de encontrar alguna primera edición o alguna próxima a la primera. El Necronomicón siempre ha generado muchas sensaciones y despertado un interés innato entre todos los humanos a pesar de que es ficticio… ¿o no?

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